Fuente de Información Especializada.

 

Las Fuentes de Información Especializada.

       Para ser un buen investigador, necesitas valerte de las Fuentes de Información Especializada, sin ellas... pues la verdad, es complicado poder desarrollar tu labor investigadora...

          Podemos encontrar distintas clasificaciones de las fuentes de información especializada según las distintas instituciones que realicen las diferentes ordenaciones, las cuales varían según la biblioteca, el autor o la universidad que realice dicha clasificación. Alguna de las distintas categorías que podemos encontrar en dichas catalogaciones es el ámbito geográfico de las obras (local o internacional) o la naturaleza de la información (fuentes primarias o fuentes secundarias).

        Sin embargo, existe tal cantidad de obras y de fuentes, que sin un programa informático que te las ordene a partir de un algoritmo, el trabajo del investigador se vería seriamente limitado. Gracias a los avances tecnológicos y a la existencia de buscadores informatizados, con escribir una palabra, estos discriminan miles y millones de obras, acotándote muchísimo la información a buscar.

        Algunas de las herramientas de búsqueda de información son:

  1. Buscadores. A partir de técnicas de búsquedas puedes acceder a numerosos sitios webs, revistas, artículos, libros... Un ejemplo de buscador es Google Scholar.
  2. Catálogos. Muestra sus documentos y su lugar de origen. Uno de los catálogos más famosos es el Catálogo Colectivo de Bibliotecas Públicas (CCBIP).
  3. Directores. Páginas webs que te ofrecen otros sitios donde encontrar artículos, libros y otros documentos con información. Aquí en la Universidad Pablo de Olavide tenemos un director de información magnífico como es la Biblioteca CRAI.
  4. Bases de Datos. En las bases de datos podemos encontrar numerosos archivos científicos. Aquí en España tenemos el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), que es una agencia estatal española adscrita de Ciencia e Innovación con la consideración de organismo público de investigación.
  5. Foros. Lugares en internet en los cuales se producen discusiones online de manera asincrónica, en las cuales las personas publican mensajes alrededor de un tema. Si entramos en el tema de la Semana Santa y de cofradías, podemos encontrar un foro en el que algunos de los miembros publican mensajes con información histórica sobre las cofradías con muchísimo rigor y muy completos. Sobra decir, que en los foros hay que saber discriminar muy bien la información y sobre todo, contrastarla.
  6. Redes Sociales. En las redes sociales, las personas interactúan entre ellas. Son muchas veces, las primeras en ofrecer una noticia, y también el lugar donde las personas pueden publicar contenido sobre un tema específico. Tik Tok, Instagram o Twitter son tres ejemplos en los que numerosos usuarios publican contenido relacionado con un tema específico. Por ejemplo, siguiendo el ejemplo anterior, sobre contenido de la Historia de la Semana Santa Sevillana, existen en Instagram varias cuentas en las que publican contenido que puede ser útil para la investigación (siempre que sea contrastado, evidentemente, pues no son fuentes 100 % fiables), como pueden ser @historia_santa.sevilla  o @dcofradias en Twitter.
  7. Repositorios. Es una herramienta de internet donde se depositan una serie de documentos online para su posterior almacenamiento y difusión. Un ejemplo de Repositorio sería Recolecta.
  8. Herramientas de descubrimiento. Las Herramientas de Descubrimiento es un conjunto de las herramientas de búsqueda, y suelen estar administradas desde otras instituciones como Bibliotecas o Universidades. La Biblioteca CRAI de la Universidad Pablo de Olavide tiene una, Eureka
  9. Blogs. Al igual que otra fuentes, los blogs pueden ser útiles dentro de la investigación, pero siempre debe hacerse una verificación y una contrastación de la información con fuentes académicas, con mayor rigor científico. También tenemos un ejemplo de Blog Cofrade, Al Cielo Cofrade.


    Ahora, en esta última parte de la entrada de hoy, nos centraremos en una de las base de datos más útiles para el investigador a la hora de realizar su trabajo: ProQuest


        Esta base de datos publica información en formato digital para suministrar servicios de información a universidades, escuelas, empresas públicas, corporaciones y bibliotecas en todo el mundo. Si entramos en este enlace, podemos acceder al menú principal de ProQuest.


     En el propio menú, te da la opción de realizar tu búsqueda sobre un formato de documento concreto o ampliar dicha búsqueda a todo tipo de documentos. Además de ello, ProQuest te ofrece las bases utilizadas por la página o el historial de búsqueda que has hecho recientemente. La Búsqueda Avanzada de ProQuest (puede ser seleccionada en la pestaña gris superior del portal) ofrece una búsqueda mucho más concreta a la hora de investigar, y esta va a ser la que utilicemos:



    Para buscar sobre un tema concreto, debemos escribir en el cajón de escritura una o dos palabras, una frase, un autor o el título de una obra ya escrita. Además, también añadimos en la búsqueda una serie de filtros como el tipo de documento, la fecha de publicación, el idioma o el tipo de fuente. Es importante utilizar este tipo de fuentes, ya que, por ejemplo, si no dominas un idioma concreto, estas fuentes no nos van a poder ayudar en nuestra tarea, aunque aparezca información de gran valía. En mi caso, como soy bilingüe castellano y francés, y además, domino con gran fluidez el inglés, utilizaré estas tres lenguas, además discriminaremos todas aquellas publicaciones que hayan sido publicado hace más de tres años.




    Una vez iniciada la búsqueda, obtenemos únicamente 163 publicaciones (sin filtros las búsquedas se elevaban por encima de 61 900 resultados). Estos resultados, además se pueden ordenar por relevancia, o también, por la fecha de publicación. Otra de las ventajas de ProQuest es que podemos seleccionar las citas que nos interesan y guardarlas en el correo electrónico, o en nuestro perfil de ProQuest. Por último, también podemos crear alertas que nos avisen de cambios o la creación de nuevos documentos.

      Pues nada, ya tenemos otra herramienta que utilizar para nuestros trabajos de investigación.

    Hasta la próxima entrada...

    Germán.

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